Cómo Europa avanza en una legislación que revolucionará nuestros hábitos de pago.
En los últimos años, los servicios financieros, y los pagos en particular, han experimentado profundos cambios en el entorno normativo en Europa, en beneficio de nuevos usos.
Descifrado por Fanny Rodriguez, Secretaria General y Directora de Operaciones de Fintecture
Los orígenes de Open Banking
La segunda Directiva europea sobre servicios de pago (PSD2) de 2018 constituye el primer pilar de la banca abierta. Ha proporcionado un marco normativo a las actividades de las fintech, que así han podido acceder a los datos bancarios de los clientes en el marco de un proceso de pago, lo que exige garantizar un alto nivel de seguridad en las transacciones. Se han establecido normas en materia de autenticación fuerte y los bancos han animado a los comerciantes a aplicarlas para proteger el proceso de compra de sus clientes.
Así pues, la PSD2 ha dado lugar a dos servicios distintos, activados sobre la base del consentimiento del usuario:
- el Servicio de Información de Cuentas (AIS), un procedimiento que permite acceder a la información bancaria de los pagadores, como el historial de sus transacciones, para comprobar, por ejemplo, su solvencia a la hora de aplicar una puntuación crediticia.
- los servicios de iniciación de pagos (PIS), que permiten a un particular o a una empresa ordenar una operación de pago y automatizar un pago de cuenta a cuenta, sin intermediarios.
4 nuevos textos "revolucionarios
La transferencia instantánea se convertirá en obligatorio con la entrada en vigor de un reglamento europeo. A partir de ahora, todos los bancos europeos estarán obligados a ofrecer esta modalidad de pago a sus clientes profesionales y particulares, y ello al mismo precio que una transferencia clásica. La transferencia instantánea permite transferir fondos en 10 segundos, frente a las 24 horas (¡o más!) que tardaba antes una transferencia bancaria clásica… ¡y ahí radica su gran ventaja! Los comerciantes reciben los fondos al instante y pueden así enviar sus mercancías, mejorando de este modo su servicio al cliente y su tesorería. No hay duda de que la transferencia instantánea dinamizará sin lugar a dudas el mundo de los pagos y, de hecho, la actividad de las fintech, propensas a aprovechar las últimas innovaciones. Si bien la transferencia instantánea avanza cada año, aún quedan muchos casos de aplicación por explorar para integrarla realmente en la vida cotidiana de todos, tanto particulares como empresas.
Por otra parte, los proveedores de servicios de pago (PSP) se beneficiarán próximamente de la DSP3 y del PSR (Reglamento sobre servicios de pago). Esta nueva normativa europea aclarará el régimen de responsabilidad entre las fintech, los bancos y sus clientes, en beneficio de todos. Es muy probable que este marco preciso de responsabilidades refuerce el rendimiento de las API existentes en el marco de la DSP2, ya que los bancos estarán obligados a comunicar la información de forma aún más fluida a los actores regulados que son las fintech.
Por último, se están preparando un «scheme» (contrato europeo) y otros dos textos clave. Uno de ellos, que el Consejo Europeo de Pagos pondrá en marcha a partir de 2023, se refiere a las API premium, que serán funcionalidades de pago añadidas a las API existentes, derivadas de la DSP2. Estas permitirán ofrecer otros tipos de servicios (por ejemplo, el actual PIS permite realizar una transferencia inmediata o diferida, pero no permite reservar previamente un importe en una cuenta, como un sistema de preautorización de tarjetas bancarias). Las demás se refieren ala Open Finance, que permitiría ampliar el acceso a los datos financieros de los pagadores, a datos financieros no necesariamente vinculados a las cuentas de pago (por ejemplo, cuentas de ahorro). Objetivo: ofrecer soluciones aún más adaptadas al mercado y mejorar la lucha contra el fraude. Una vez más, podrían producirse avances significativos: los PSP podrán recopilar de forma muy rápida y automática los datos de los clientes, con su consentimiento, y convertirse así en actores imprescindibles del crédito al ser capaces de responder casi instantáneamente a las necesidades de financiación. Por otra parte, el reglamento sobre el euro digital permitirá la creación de una nueva moneda por parte del Banco Central Europeo, a la que podrían acceder directamente las entidades de pago.
La cuestión de la soberanía europea en el trasfondo
Estos cambios normativos en Europa pretenden fomentar la competencia entre bancos y fintechs en beneficio de los usuarios, con una diversificación de las soluciones de pago, ya sean instantáneas, aplazadas o a crédito, en un contexto de fuerte voluntad política de impulsar la innovación a través de una infraestructura y unos actores europeos. En un contexto de tensiones geopolíticas, es seguro que esta tendencia no hará sino continuar.
Para profundizar en estos temas, consulta nuestra guía dedicada a la normativa europea en materia de pagos, elaborada en colaboración con el bufete Onepoint.




