Fin'expresso ☕️ - Demostración gratuita de nuestros productos, todos los meses a las 10.00 h. Inscríbete aquí
Contacta con nosotros
  • es
  • En este artículo
    23 de febrero de 2026

    Soberanía de los pagos: acabar con el mito del campeón único.

    En las últimas semanas, la cuestión de la soberanía europea se ha convertido en una urgencia política. Defensa, energía, inteligencia artificial, datos estratégicos: en todos los ámbitos, los Estados buscan recuperar el control sobre sus infraestructuras críticas. Los pagos no son una excepción. Las recientes tensiones geopolíticas, que sugieren que Estados Unidos podría cortar el acceso a las redes de pago, han puesto de manifiesto la dependencia estructural de Europa de los sistemas extranjeros. Detrás de cada transacción con tarjeta se esconde un riesgo latente, capaz de paralizar la economía real de la noche a la mañana. 

    Esta amenaza despierta a la Unión Europea, que pone en marcha varios proyectos: el euro digital, impulsado por el BCE, Wero, basado en la transferencia instantánea, y, en el debate público, surge una nueva esperanza: la de un «Airbus de los pagos», capaz de competir con los gigantes estadounidenses. Pero esta respuesta centralizada, por muy ambiciosa que sea, plantea una pregunta esencial: en un mundo fragmentado, ¿la soberanía pasa por un único campeón o por un ecosistema fuerte, diversificado y resiliente?

    Un actor único no crea soberanía. Crea vulnerabilidad.

    Este razonamiento no es nuevo. Ya en 2020, ante el dominio de las redes estadounidenses, Europa lanzó la Iniciativa Europea de Pagos (EPI) con el objetivo de crear un gran sistema paneuropeo de pagos con tarjeta. Con el tiempo, el proyecto ha evolucionado hasta convertirse en un monedero basado en la transferencia instantánea: Wero. Si bien desempeña un papel innegable como catalizador al sustituir a dispositivos nacionales como Paylib o iDEAL, no lo resuelve todo. Por muy loable que sea, esta iniciativa no debe aplastar un ecosistema ya innovador y competitivo.

    Volver a apostar por un único actor, aunque sea europeo, equivale a reconstruir la fragilidad que se pretende combatir. Es desplazar el riesgo, no eliminarlo. Tanto en el ámbito digital como en el de los pagos, la resiliencia no nace de una fortaleza aislada, sino de un ecosistema diversificado, capaz de absorber los golpes. No busquemos el monopolio, busquemos la redundancia.

    Europa no necesita un único actor, sino un ecosistema sólido, ágil y diversificado. Pensar en términos de monopolio, aunque sea europeo, equivale a reproducir el mismo esquema que queremos superar. La soberanía no se decreta mediante la centralización, sino que se construye a través de la diversidad, la redundancia y el uso. 

    Los raíles soberanos ya existen. Lo que hay que hacer es utilizarlos.

    Europa no necesita reconstruir carreteras, ya existen. El sistema SEPA y la transferencia instantánea (Instant Payment) constituyen una infraestructura pública, sólida y totalmente independiente de las decisiones de Washington. Por lo tanto, el reto no es tecnológico, sino de uso.

    En estos raíles públicos, no son las infraestructuras pesadas las que han innovado en los últimos años, sino los establecimientos de pago (EP). Estos actores ágiles, regulados en Francia y en otros países europeos, han desarrollado soluciones de pago por transferencia que ya ofrecen una alternativa a las redes de tarjetas. En Fintecture, al igual que en otros miembros de la AFEPAME, vemos a diario cómo miles de comerciantes se pasan a estas soluciones, no solo por soberanía, sino por pragmatismo económico: menos intermediarios significa menos gastos y, por lo tanto, menos inflación en el ticket de caja.

    No necesitamos un nuevo ferrocarril. Necesitamos un impulso para su adopción.

    El verdadero reto ya no es construir vías férreas, que ya existen, sino hacer que se utilicen. Como subraya la eurodiputada Aurore Lalucq, hay que dejar de lado la «poesía» incantatoria. La soberanía no se ganará con una enésima proeza técnica, sino con un cambio masivo de hábitos, impulsado por un voluntarismo político claro.

    Sin embargo, deben complementarse con incentivos para animar a los pagadores a cambiar sus hábitos y adoptar estos nuevos métodos de pago. En Fintecture, observamos una gran recurrencia tras el primer pago: es precisamente este primer paso el que sigue siendo el principal punto de fricción. Solo así podrán surgir soluciones europeas innovadoras y imponerse frente a los gigantes estadounidenses.

    En este contexto, el Estado ya no debe limitarse a ser regulador, sino que debe ser cliente. Al integrar sistemáticamente la transferencia instantánea en sus propios flujos (compras públicas, pago de prestaciones, reembolsos de impuestos), las autoridades públicas pueden crear, con su ejemplo, los reflejos de uso que aún faltan. La confianza se decreta menos de lo que se practica.

    Por último, hay que abandonar la lógica binaria «tarjeta o efectivo». La transferencia inmediata representa una tercera vía, soberana, eficaz y alineada con los intereses económicos de los comerciantes. Cada actor que permite emanciparse de los raíles extranjeros es un ladrillo de nuestra independencia. No se trata de elegir un campeón, sino de apoyar todo un ecosistema. Es esta pluralidad la que hay que fomentar, no marginar.

    Es hora de convertir el impulso en acción

    Es urgente actuar, ahora, de forma colectiva. La soberanía europea en materia de pagos no es un horizonte lejano: está al alcance de la mano. Los actores están preparados, las tecnologías existen, los marcos normativos están establecidos. Lo que falta no es ni el saber hacer ni la ambición. Lo que falta es una voluntad política clara, capaz de transformar lo existente en un reflejo y la alternativa en norma. No necesitamos esperar diez años para ver volar un hipotético nuevo Airbus. La flota de actores europeos del pago ya está en la pista, con los motores encendidos. Solo queda una decisión: darles permiso para despegar.

    Faysal Oudmine

    Director general y cofundador de Fintecture

    Para profundizar en estos temas, consulta nuestra guía dedicada a la normativa europea en materia de pagos, elaborada en colaboración con el bufete Onepoint.

    LIBRO BLANCO – Normativa europea en materia de pagos

    En este libro blanco, Fintecture explica las principales legislaciones e innovaciones europeas que cambiarán el panorama de los pagos.

    Descargar

    Optimiza la eficacia de los pagos de tu empresa

    Utiliza Fintecture para optimizar tu proceso de cobro, aumentar la aceptación de pagos, prevenir el fraude y desarrollar tu negocio.

    Dos jueves al mes, participa en nuestro seminario web de productos para descubrir todas nuestras soluciones de pago. También puedes ponerte en contacto directamente con nuestros equipos para obtener asesoramiento sobre la integración y así comprobar más rápidamente el potencial de Fintecture.

    Puede que también le gusten estos artículos